Unas cuantas palabras para esa persona que... bueno, no se todavia.
Te quiero, te extraño, sé que no ha pasado mucho tiempo pero suficiente, suficiente tal vez no para ti, tal vez para nadie, pero si para mí.
Quisiera poder llamarte, poder decirte.
"Hola, te extraño.
¿Qué haces?...
Bueno, si me dejas saber o me quieres contar."
Pero sé que no puedo, o mejor dicho si puedo, pero no quieres. No quieres que una persona como yo; y no porque yo sea malo o algo así; te hable. No hablarte así sin más, sino sincerarse mostrar lo que siente por ti, que te piensa, te recuerda, te mira, que a final de cuentas sin usar tantas palabras y llegando a la misma conclusión que denota todas esas actividades al mismo tiempo... que te quiere
Aunque no te haya pedido nada a cambio, te niegas a aceptar que la persona que está a tu lado, manifieste inclusive a los extraños, las causas de sus despistes. Teniendo que soportar fantasías, ideas, sueños de utópicos e inclusive pero más escasas partes de realidad en las que se comparten momentos desde lo bueno hasta lo sublime, sin poder compartir palabra alguna de esto contigo. Lo peor no es eso, lo peor es cuando llegan las caídas y en vez de sueños miel, vienen momentos de temor, celos, envidia. Malditos, que solo causan desesperación y alucinaciones, temiendo hasta lo inverosímil, pues a la razón no le hace caso el amor cuando se encuentra en estado de angustia. Tiempos tan dulces que reverberan hacia afuera, con ganas de compartir un jubilo caliente que a veces quema; y aflicciones inmensas que desgarran el alma y quebrantan la fe, dentro de una persona sin poder salir, comprimidos, juntos sin salida, sin alivio.
Y ¿por qué no quieres? Lo sé muy bien. Tú lo confesaste de un tono muy dominante y poderoso. Y estoy de acuerdo y me gusta, me gusta que seas así, me gusta la manera en la que lo dijiste. Con bastante seguridad y seriedad, mostrando tus sentimientos sin temor ni pudor, sin importar lo que los demás pueden pensar o decir, sabiendo que lo único que importa eres tú y lo que quieres tener y lograr, claro sin pasar por en frente a los demás, y respetando a cada quien por su ser.
Así eres tú, tu personalidad. Y me encanta, y me encantaría marcarte, llamarte y decirte todo esto. No lo voy a hacer, porque te quiero y prefiero soportar el no poder ser sentimental y guardar todo aunque duela, aunque tenga que llorar y reír donde nadie vea, donde nadie sepa.
Te extraño, anhelo el momento en que nos volvamos a ver. Te extraño y te extrañaré hasta que nos volvamos a ver y no puedo hacer más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario