Primer capitulo de este sueño que tuve, luego convertido en historia y ahora redactado.
Capítulo I
Todo pasó en noviembre una cálida noche entre los días tres y cuatro.
Empieza conmigo.
Es el primer trabajo que tuve, el mismo al que renuncie recién. Estoy donde empecé, laborando con la gente que me agrada, aunque de una manera muy rara. Nadie me habla, me miran raro, y la mitad de las personas que se encuentran no son conocidas, <<¿qué pasa?>>
Pronto bajan los administradores aclarando todo.
— Andrés, ¿que haces? Tu no perteneces aqui.
<<¿Yo no debería estar aquí? ¿no es el lugar al que pertenezco?>>
No me malinterpreten no es por mi renuncia, al fin y al cabo esto es un sueño. Era algo más que eso, ya no pertenezco pues ya no es mi puesto. Resulta que estoy en gerencia en un puesto ofrecido que creí merecer pero por motivos que no mencionare no se dio. Así que, ahora lo tengo. <<¿¡Y que!?>>
No sé qué se supone que debo hacer y ahora tengo miedo de preguntar. Pierdo el tiempo mientras tanto, jugando con mis manos y doblando clips. Volteo y observo a mis compañeros despistadamente, tampoco parecen hacer nada, o bueno nada a grandes rasgos o que parezca relevante.
Salimos de la oficina. Parece tiempo libre. Cada quien se va por su lado solo dos personas platican juntas. Me dirijo con mis compañeros los antiguos, mis amigos.
Hay muchos casilleros y se mueven, no sé por qué, voy a abogar que esto es un sueño.
Voy con mis amigos, también están dispersos. Tengo miedo de hablarles, cada quien está en su asunto y odio interrumpir a la gente cuando está ocupada, aunque este ocupada haciendo nada.
Como dije los lockers se mueven, son muchos y se ve peligroso. Iban en dirección a una muchacha y no se veía seguro. Corrí con una valentía sacada de no sé dónde… uff. ¡Logre salvarla! (o debería decir sacarla, sin apoderarme de palabras que describen una proesa y solo me dan aires inmerecidos de grandeza)
¡En fin! Con la chica en mis brazos, tengo tiempo suficiente para lograr verla. Era una hermosa mujer, de ojos preciosos, suaves mejillas, labios de antojo, y una mirada encantadora. Mirada cual estaba dirigida firmemente pero con ternura hacia esta persona (¡Yo!).
Empieza conmigo.
Es el primer trabajo que tuve, el mismo al que renuncie recién. Estoy donde empecé, laborando con la gente que me agrada, aunque de una manera muy rara. Nadie me habla, me miran raro, y la mitad de las personas que se encuentran no son conocidas, <<¿qué pasa?>>
Pronto bajan los administradores aclarando todo.
— Andrés, ¿que haces? Tu no perteneces aqui.
<<¿Yo no debería estar aquí? ¿no es el lugar al que pertenezco?>>
No me malinterpreten no es por mi renuncia, al fin y al cabo esto es un sueño. Era algo más que eso, ya no pertenezco pues ya no es mi puesto. Resulta que estoy en gerencia en un puesto ofrecido que creí merecer pero por motivos que no mencionare no se dio. Así que, ahora lo tengo. <<¿¡Y que!?>>
No sé qué se supone que debo hacer y ahora tengo miedo de preguntar. Pierdo el tiempo mientras tanto, jugando con mis manos y doblando clips. Volteo y observo a mis compañeros despistadamente, tampoco parecen hacer nada, o bueno nada a grandes rasgos o que parezca relevante.
Salimos de la oficina. Parece tiempo libre. Cada quien se va por su lado solo dos personas platican juntas. Me dirijo con mis compañeros los antiguos, mis amigos.
Hay muchos casilleros y se mueven, no sé por qué, voy a abogar que esto es un sueño.
Voy con mis amigos, también están dispersos. Tengo miedo de hablarles, cada quien está en su asunto y odio interrumpir a la gente cuando está ocupada, aunque este ocupada haciendo nada.
Como dije los lockers se mueven, son muchos y se ve peligroso. Iban en dirección a una muchacha y no se veía seguro. Corrí con una valentía sacada de no sé dónde… uff. ¡Logre salvarla! (o debería decir sacarla, sin apoderarme de palabras que describen una proesa y solo me dan aires inmerecidos de grandeza)
¡En fin! Con la chica en mis brazos, tengo tiempo suficiente para lograr verla. Era una hermosa mujer, de ojos preciosos, suaves mejillas, labios de antojo, y una mirada encantadora. Mirada cual estaba dirigida firmemente pero con ternura hacia esta persona (¡Yo!).

No hay comentarios:
Publicar un comentario